De la primera revolución industrial a la cuarta; de las máquinas de vapor, la fabricación en masa y la automatización de los sistemas productivos a la Industria Conectada. Este es el nombre actual que recibe la Industria 4.0. Se trata de un concepto acuñado por el gobierno alemán para referirse a la “fábrica inteligente”. Una nueva manera de organizar los sistemas de producción, quedando todos interconectados. De esta manera, las máquinas están conectadas con los sistemas, y éstos a su vez, con las personas, lo que permite una gestión mucho más eficiente de la compañía.

El concepto intriga e incluso, puede resultar confuso para muchos. Por ello, a continuación, desvelamos todos los avances de esta industria a través de seis tecnologías clave:

1.     Internet of things (IoT)

Internet de las cosas es el mayor exponente y la idea principal en base a la cual se desarrolla esta industria. Nació para establecer una comunicación inteligente entre las cosas y lleva más de 10 años revolucionando el mundo. Esta conectividad gestionada es usada en numerosos sectores: desde el ámbito de Medicina y Salud, a través de sistemas que permiten el control remoto de pacientes; pasado por el sector de la Moda, con zapatillas que facilitan el número de kilómetros recorridos; o el bancario, con aplicaciones que permiten el pago vía smartphone.

2.     El desarrollo de la robótica colaborativa (Cobot)

Se trata del último avance de la tecnología robótica y se encarga de crear robots especialmente diseñados para interactuar con los humanos. Su reducido tamaño, su flexibilidad y su precio, menor que el de robots tradicionales, los convierte en el perfecto compañero de trabajo. De hecho, las empresas han visto su enorme potencial y no dudan en utilizarlos para optimizar la productividad de los empleados encargados de operaciones de montaje.

3.     La realidad aumentada y la realidad virtual

Esta tecnología permite enriquecer la experiencia visual de las personas, al mismo tiempo que mejora la calidad de la comunicación. Su gran ventaja reside en que combina el mundo real con el virtual mediante un proceso informático. Por ello, las experiencias interactivas resultantes son muy atractivas. Desde probadores de ropa virtual para facilitar las compras online hasta sentir la adrenalina más alucinante gracias a las gafas de realidad virtual, que incorporan algunas montañas rusas en parques de atracciones.

4.     El estudio del Big Data y Analytics

Son las llamadas “soluciones de inteligencia” que permiten la gestión e interpretación de datos masivos con fines empresariales. Además de permitir la recolecta de información, estudiar los hábitos de los consumidores y segmentar según intereses, el desarrollo de esta tecnología tiene gran capacidad de generación de empleo. Es tal su magnitud, que las universidades, en particular las facultades de Ingeniería, han visto la necesidad de completar sus ciclos formativos con asignaturas relacionadas con la “Digitalización de la Industria” o Industria Inteligente.

5.    La impresión 3D

Crear objetos tridimensionales es ahora posible gracias a un grupo de tecnologías que permiten la fabricación por adición, desarrollando prototipos de cualquier producto. Se utiliza sobre todo en campos tales como el diseño de joyas, calzado, arquitectura, ingeniería, y hasta en el sector del automóvil y aeroespacial. Su alto potencial ha permitido incluso que “La Venus de Milo” expuesta en el Museo de Louvre de París, recupere sus brazos por unos instantes.

6.     Los sistemas ciber-físicos (CPS)

Por último, los sistemas ciber-físicos permiten que un objeto físico esté controlado por la tecnología. Con ello, nos referimos al sistema de red eléctrica inteligente (REI), que permite una mejor distribución de la electricidad, automóviles autónomos, sistemas de monitoreo y pilotos automáticos aeronáuticos. Los beneficios sociales son tales como la reducción de la emisión de CO2 , teniendo consecuencias muy positivas para mitigar el calentamiento global.

Máquinas, personas e incluso ciudades enteras se convierten en inteligentes y más eficientes gracias a la Industria 4.0. Sin embargo, se estima que aproximadamente sólo el 20% de la población está activamente trabajando en este tipo de profesionales y todavía quedan muchos retos por afrontar.

La gran velocidad a la que avanza la tecnología ha quedado demostrada, provocando que nos cueste cada vez más, delimitar las fronteras entre el mundo físico y el digital.

Esto nos hace cuestionarnos sobre una posible Industria 5.0. Una nueva etapa en la que se vería integrada la digitalización de las cosas con la sociedad, de una manera más profunda.

Desde Nespra, apostamos por cambios importantes a nivel empresarial, mayor creación de empleo, además de una transformación de nuestros hábitos de consumo, e incluso, de la manera en la que nos relacionamos.